12 tips para viajar a Salamanca

¿Dónde vamos este año de vacaciones? Cuántas veces te habrás hecho esta pregunta.  Cuando pensamos en coger unas semanas para disfrutar de unos días de descanso, lo que nos viene a la cabeza es diversión, cultura y buena comida. Buscamos actividades interesantes y divertidas, descubrir rincones con encanto, gastronomía típica y diferente, mucho relax y cero molestias.

No es fácil planear unas vacaciones. Hay que tener en cuenta muchos gastos y los inconvenientes del camino. Te proponemos una ciudad accesible, con muchas actividades, atractivos monumentos, noches de fiesta y calidad gastronómica. ¡Prepárate para las vacaciones del verano con estos buenos consejos y ven a Salamanca!

Destino a Salamanca ¡Haz las maletas!

Es muy recurrente, cuando pensamos en las vacaciones, la idea de viajar al extranjero. Divisamos en cuestión de segundo la torre Eiffel, el coliseo de Roma, los casinos de Las Vegas o las pirámides de Egipto. Sin darnos cuenta de que en España hay muchas ciudades impresionantes por descubrir y ¡sin problemas de idiomas!

Si aún no has pensado dónde ir este verano te proponemos que descubras Salamanca. Es una ciudad preciosa, con calles antiguas y empedradas, plazas y parques, mucha cultura y no menos actividad nocturna. Es el reclamo de miles de turistas cada verano y por algo ha sido llamada la “ciudad europea de la cultura” en 2002. Bien reza el dicho “Salamanca, arte, saber y toros”.

12 tips para viajar a Salamanca

  1. El centro de Salamanca está coronado por una excelente representación del barroco con la afamada piedra de Villamayor que conforma la Plaza Mayor de la ciudad. Soportada bajo 88 arcos de medio punto que tienen un medallón labradocon personajes históricos como Antonio de Nebrija, Carlos V, el Duque de Wellington, Fray Luis de León, Hernán cortes y otros muchos. En definitiva, verás y disfrutarás de una de las plazas más bonitas de España.
  2. Recorrer el casco antiguo de la ciudad es un placer que te transportará a la edad media. Sus estrechas y empedradas calles repletas de carismáticos monumentos te envolverán en un paseo por el Medievo. Aprovecha para comprar algún recuerdo en las tiendas cercanas y tomar un café cerca de la catedral.
  3. Podrás divisa un atardecer de película en el Puente Romano. Al caer el día, cerca del río Tormes se alza desde tiempos romanos un increíble puente empedrado que convierte el cielo en un lienzo de vivos colores. ¡No puede faltar en tu ruta por la ciudad!                                                                                                                                       
  4. Una visita obligada a su tesoro catedralicio. La catedral vieja lleva en pie desde el siglo XII, de estilo románico y gótico. De cúpula gallonada y delicados retablos, forma junto a la catedral nueva una perla arquitectónica que merece la pena ver. En fachada de la catedral nueva, construida en el S.XVI, deberás buscar la figura tallada de un astronauta, un lince, un toro, un dragón,  un cangrejo una cigüeña y una liebre. ¡Plan para una tarde divertida!
  5. ¿Cuál es la ventaja de tener dos catedrales? Opta por una visita guiada a las torres medievales de la catedral, se trata de la visita Ieronimus y podrás ver el interior desde arriba y mucho más. También puedes subir a la terraza por unas escaleras de caracol y deleitarte con una panorámica espectacular. Hay visitas guiadas nocturnas que otorgan un encanto mayor al recorrido, sobre todo cuando pasas por la parte externa del edificio.
  6. Salamanca tiene mucho arte concentrado en monumentos importantes como la Casa de las Conchas; un antiguo palacio urbano gótico que guarda una librería en su interior y una pared de conchas de piedra en su exterior. No sólo esto, además deberás visitar la iglesia de La Clerecía, el Palacio Monterrey, el Palacio de Anaya, el Palacio de la Salina, el Parque de los Jesuitas, el Casino de Salamanca, el Convento de San Esteban o la Iglesia de San Benito. ¡No hay nada mejor para unos días llenos de cultura e historia! 
  7. Fernando de Roja escribió, mientras estudiaba en Salamanca, el famoso libro de “La Celestina”. Te guste o no la tragicomedia, es visita obligada destinar una hora a disfrutar del “Huerto de Calisto y Melibea”. Se supone que aquí se encontraban los protagonistas de tal historia. Hoy en día es un preciosos jardín romántico construido sobre una antigua muralla donde degustar un helado o leer un buen libro.
  8. Y si algo no puede faltar en unas vacaciones es darle gusto al paladar. Salamanca es muy conocida por ser una ciudad con mucha demanda de pinchos y tapas. Hay varias zonas donde se cenar tomando cañas, vinos y unas buenas tapas de lomo, panceta, chorizo, jamón… y ¡muy buen precio!

No puedes perder te la zona de Van Dyck y los bares del centro o la Plaza Mayor. Te van a encantar la gran variedad de pinchos y lo bueno que están.

  1. Después podrás tomar una copita por alguna de las zonas de bares o un buen Cóctel en una terraza. La ciudad es pequeña pero tiene de todo para disfrutar de la noche;  buen ambiente, mucha variedad de estilos de música, bajos precios y michas zonas en un área cercano, ideal para ir andando.
  2. Es menester que dediques un par de días a visitar algunos pueblos de la comarca. ¡No tienen desperdicio! Hay verdaderamente lugares fabulosos en la zona de la Sierra de Francia, con muchos bosques, rutas de senderismo y pueblos sacados de un cuento. No puedes perderte visitar La alberca, llena de maestros artesanos y calles empedradas dignas  de una postal. Otro de los pueblos más visitados es San Martín del Castañar, en su arquitectura medieval descubrirás, iglesias, puentes y hasta un castillo. Por algo forma parte de la Reserva de la Biosfera. Hay otros muchos que te gustarás como Mogarraz, Sequeros o Ledesma.
  3. Compra un excelente jamón de bellota o una paleta ibérica como las que produce la empresa Hernandez Jimenez en Guijuelo. Cuna de los productos ibéricos de mejor calidad no te perdonarás no haber disfrutado de estas piezas tan deliciosas y suculentas. ¡Y si quieres te lo envían a casa!
  4. Guijuelo, el reino del jamón. Puedes dedicar una mañana a visitar este pueblo salmantino y empaparte de la tradición chacinera que vive en este lugar desde tiempos inmemoriales. Productos de cerdos ibéricos alimentados de bellotas en grandes dehesas y secados en bodegas naturales con el frío de la sierra. ¡Viajarás al corazón del jamón ibérico y lo disfrutarás!

¿Necesitas más motivos? ¡Ven a conocer Salamanca y nunca la olvidarás

 

 

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